CALENDARIO LITÚRGICO 2026 CICLO “A”.
SANTORAL:
MARTIROLOGIO
Y EFEMÉRIDES LATINOAMERICANOS:
Masacre del ingenio Aztra,
Ecuador. Más de 100 muertos, por protestar contra la empresa que no les pagaba
(1977).
INVOCACIÓN INICIAL
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos,
líbranos Señor nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMEN
Espíritu Santo, fuente
de luz y sabiduría, hoy nos presentamos ante Ti con el corazón abierto. Ilumina
nuestras mentes, derrama tu claridad sobre cada uno y cada una de nosotras, y
haznos capaces de comprender tu voluntad con humildad y alegría. Danos discernimiento
para elegir siempre los caminos del Señor, y entendimiento para reconocer lo
que conduce a la vida, a la justicia y a la paz. Haznos solidarias y solidarios
con quienes sufren, cercanas a quienes cargan dolores invisibles, y generosas
con quienes tienen hambre de esperanza. Haz de nuestra comunidad un pueblo
rebosante de fe, unido en el amor, y firme en la misión que Jesús nos confió. AMÉN
ACTO PENITENCIAL
Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes
hermanos y hermanas, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y
omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa
María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos y
hermanas, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.
El Señor Todopoderoso, tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. AMÉN.
LECTURAS DEL DIA
Isaías 45, 1. 4-6
Llevó de la mano a Ciro para doblegar ante él las
naciones
Así habló el Señor a Ciro, su ungido, a quien ha tomado
de la mano para someter ante él a las naciones y desbaratar la potencia de los
reyes, para abrir ante él los portones y que no quede nada cerrado: "Por
amor a Jacob, mi siervo, y a Israel, mi escogido, te llamé por tu nombre y te
di un título de honor, aunque tú no me conocieras. Yo soy el Señor y no hay
otro; fuera de mí no hay Dios. Te hago poderoso, aunque tú no me conoces, para
que todos sepan, de oriente a occidente, que no hay otro Dios fuera de mí. Yo
soy el Señor y no hay otro.” PALABRA DE DIOS
Salmo 95, 1 y 3. 4-5. 7-8. 9-10a y c
R/ Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, que le cante al Señor
toda la tierra. Su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación sus
maravillas. R/
Cantemos al Señor, porque él es grande, más digno de
alabanza y más tremendo que todos los dioses paganos, que ni existen; ha sido
el Señor quien hizo el cielo. R/
Alaben al Señor, pueblos del orbe, reconozcan su gloria y
su poder y tribútenle honores a su nombre. Ofrézcanle en sus atrios
sacrificios. R/
Caigamos en su templo de rodillas. Tiemblen ante el Señor
los atrevidos. "Reina el Señor", digamos a los pueblos. El gobierna a
las naciones con justicia. R/
1 Tesalonicenses 1, 1-5
Recordamos su fe, su amor y su esperanza
Pablo, Silvano y Timoteo deseamos la gracia y la paz a la
comunidad cristiana de los tesalonicenses, congregada por Dios Padre y por
Jesucristo, el Señor. En todo momento damos gracias a Dios por ustedes y los
tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordamos
sin cesar las obras que manifiestan la fe de ustedes, los trabajos fatigosos
que ha emprendido su amor y la perseverancia que les da su esperanza en
Jesucristo, nuestro Señor. Nunca perdemos de vista, hermanos muy amados de
Dios, que él es quien los ha elegido. En efecto, nuestra predicación del
Evangelio entre ustedes no se llevó a cabo sólo con palabras, sino también con
la fuerza del Espíritu Santo, que produjo en ustedes abundantes frutos. PALABRA
DE DIOS
Aclamación antes del Evangelio (Filipenses 2, 15.
16)
R. Aleluya, aleluya.
Iluminen al mundo con la luz del Evangelio reflejada en su vida.
R. Aleluya.
Mateo 22, 15-21
Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que
es de Dios
En aquel tiempo, se reunieron los fariseos para ver la
manera de hacer caer a Jesús, con preguntas insidiosas, en algo de que pudieran
acusarlo. Le enviaron, pues, a algunos de sus secuaces, junto con algunos del
partido de Herodes, para que le dijeran: "Maestro, sabemos que eres
sincero y enseñas con verdad el camino de Dios, y que nada te arredra, porque
no buscas el favor de nadie. Dinos, pues, qué piensas: ¿Es lícito o no pagar el
tributo al César?" Conociendo Jesús la malicia de sus intenciones, les
contestó: "Hipócritas, ¿por qué tratan de sorprenderme? Enséñenme la
moneda del tributo". Ellos le presentaron una moneda. Jesús les preguntó:
"¿De quién es esta imagen y esta inscripción?" Le respondieron:
"Del César". Y Jesús concluyó: "Den, pues, al César lo que es
del César, y a Dios lo que es de Dios.” PALABRA DEL SEÑOR
REFLEXIÓN DEL EVANGELIO
En la Primera Lectura nos encontramos ante un
texto que se encuentra ubicado en lo que se llama el «Segundo Isaías» o «libro
de la consolación» del pueblo de Israel. Este dato, aparentemente simple, nos
permite entrar al texto desde una clave de interpretación especial. Isaías, el
profeta del juicio y el castigo, siempre tiene al final una palabra de ánimo,
de esperanza, de consolación, sobre todo en estos tiempos en los que las
propuestas alternativas son buscadas por el sistema globalizante para eliminarlas.
Yahvé habla a Ciro –una persona que no pertenece al
pueblo de Dios, y que «no conoce a Dios», insiste el texto– y le habla, para
encomendarle una misión. Primera sorpresa, y grata: el no conocer a Dios no es
una limitación para ser llamados por Dios a una misión, y la misión de Ciro va
a ser la de anunciar palabras de consuelo. El monopolio de la elección de Dios
por parte de sólo los miembros de un pueblo, elegido entre todos los pueblos de
la humanidad, se desdibuja ante este relato. Constatamos que un «no judío»
puede ser también mediador adecuado para la actuación de Dios. En buena parte,
en relación con todo el conjunto del Antiguo Testamento, eso es una gran
novedad.
El Evangelio de Mateo es el más comentado en la
historia de la iglesia y a la vez el evangelio del cual se ha hecho la
interpretación más dogmática y espiritualista. Es la primera síntesis de la
tradición judía y cristiana que se da después de la destrucción del templo de
Jerusalén en la guerra de los años 66-74 d.C. El fragmento que hoy leemos forma
parte de la presentación de una serie de controversias entre Jesús y los
fariseos (y otros grupos), sobre temas como el tributo, la resurrección de los
muertos, el mandamiento principal, el hijo de David... Todas estas
controversias tienen como telón de fondo la confrontación de Jesús con la ley
romana, en un contexto social en el que se divinizaba al Emperador...
El tema del tributo es muy sensible. Lo sufrían en su
carne las comunidades cristianas entre las que se fue elaborando el texto del
evangelio de Mateo, bajo el dominio del imperio romano. El pueblo de Israel,
siglos antes, había soñado con ser una especie de confederación de tribus, una
sociedad estructuralmente igualitaria, en la que el único Señor fuese Dios, el
Dios de la liberación. Pero ahora, Israel vive las consecuencias de una
monarquía que exprime al pobre para sostener su estructura. Los más pobres
eran, efectivamente, los más afectados por la política fiscal, pues la tasación
recaía más directamente sobre los que trabajaban la tierra, los campesinos.
Yendo un poco más allá del tributo, fijémonos en la
figura del Emperador. Roma cargaba sobre sí la influencia del mundo religioso
de Egipto y de Grecia. La relación de los romanos con sus dioses forma parte de
la estructura ordinaria y cotidiana de la vida social: se entendía al Emperador
como un dios: en ese sentido, Roma era de hecho una teocracia.
Las comunidades cristianas que habían optado por otra
forma de entender la relación con Dios, con el Dios de Jesús, con el Abba, no
podían entender cómo el emperador se presentaba como Dios, y se enfrentaron a
la religión oficial optando por lo alternativo, que en este caso es la
propuesta de vida en pequeñas comunidades de hermanos y hermanas.
En este ambiente difícil, la comunidad cristiana rebusca
en la experiencia que vivió con el Maestro, y trae al escenario esta frase que
ha conseguido ser aceptada como adagio popular: «al César lo que es del César y
a Dios lo que es de Dios». Por tanto, ya en los albores de la reflexión de la
comunidad está la conciencia de que el emperador no es Dios, y nunca lo será,
porque Dios es amor, justicia, amor, igualdad... valores ausentes en cualquier
imperio, de cualquier época. Con el correr del tiempo, lo que es alternativo se
transforma en oficial, y se hace necesario reemprender el camino de la
creatividad, de la renovación, de lo alternativo.
En la actualidad no hay emperadores que se presenten como
dioses, pero sí nos encontramos con ciertas estructuras religiosas monárquicas
e imperiales que lejos de reflejar la vivencia de la comunión entre los
hermanos, pretenden imponer la explotación de los pobres, al mejor estilo del
imperio Por eso, al leer este texto desde el hoy, tenemos que decir con voz
profética: «a la estructura oficial religiosa lo que es de ella» y «a Dios lo
que es de Dios», o sea, «a Dios Padre y a su Reinado toda nuestra entrega y
fidelidad».
El Evangelio de Mateo con su fuerza eclesiológica
renovadora, nos impulsa a trabajar incansablemente por una iglesia más cercana
a la propuesta de Jesús, más centrada en las personas, en las relaciones entre
los hermanos, y menos pendiente de la norma y estructura, que cuya atención no
puede ponerse por encima de la Justicia y de la defensa de los pequeños, los
predilectos de Dios.
PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR
·
¿Sé
descubrir la imagen de Dios que hay en el interior de cada persona? ¿Valoro a
las personas por lo que son?
·
¿Es
Dios para mí lo Absoluto, lo Primero, lo Definitivo? Entonces, ¿Por qué tengo
tantos ídolos en mi corazón?
·
Como
cristiano, ¿Qué imagen de Dios estoy ofreciendo al hombre de hoy?
PALABRA DEL PAPA FRANCISCO
“Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de
Dios.” Es una respuesta inmediata que el Señor da a todos aquellos que tienen
problemas de conciencia, sobre todo cuando están en juego su conveniencia, sus
riquezas, su prestigio, su poder y su fama. Y esto ha sucedido siempre. Jesús
pone el acento en la segunda parte de la frase: “y dar a Dios lo que es de Dios.”
Lo cual quiere decir reconocer y creer firmemente –frente a cualquier tipo de
poder – que sólo Dios es el Señor del hombre, y no hay ningún otro. “Dar a Dios
lo que es de Dios” significa estar dispuesto a hacer su voluntad y dedicarle
nuestra vida y colaborar con su Reino de misericordia, de amor y de paz. En eso
reside nuestra verdadera fuerza, la levadura que fermenta y la sal que da sabor
a todo esfuerzo humano contra el pesimismo generalizado que nos ofrece el
mundo. En eso reside nuestra esperanza, porque la esperanza en Dios no es una
huida de la realidad, no es una coartada: es ponerse manos a la obra para
devolver a Dios lo que le pertenece. El cristiano mira a la realidad futura, a
la realidad de Dios, para vivir plenamente la vida –con los pies bien puestos
en la tierra – y responder, con valentía, a los incesantes retos nuevos.” (Homilía del Santo Padre Francisco. Plaza de San Pedro, domingo
19 de octubre de 2014)
CREDO DE LOS APOSTOLES
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del
cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue
concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado;
descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los
cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí ha
de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa
Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la
resurrección de los muertos y la vida eterna. AMÉN
OREMOS
AL SEÑOR JESÚS
Señor, enséñame a ser una ciudadana honesta que cumple
sus deberes con justicia, pero recuérdame que mi corazón, mi alma y mi vida
entera te pertenecen solo a Ti. Líbrame de la hipocresía y de los intentos de
manipular la verdad. Dame un corazón recto para reconocerte en cada hermano y
hermana que lleva tu imagen. Amén
PROPOSITO DE HOY
A partir de hoy trataré a cada persona que encuentre con
dignidad y respeto, recordando que en ella vive la imagen de Dios. Amén
ORACIÓN POR LA PAZ MUNDIAL
Señor Dios de la vida,
hoy nos presentamos ante Ti con un corazón dispuesto a comprometernos
con la paz que nace de tu amor. Haznos respetuosas del derecho justo,
defensoras de la dignidad de cada persona y de cada pueblo, y capaces de
reconocer en cada hermano y hermana tu imagen sagrada que nunca se borra. Con
tu Espíritu, haznos artesanas y artesanos del perdón, constructoras de lazos
entre culturas y naciones, y sembradoras de diálogo donde otros y otras levantan
muros. Que nunca dejemos de escuchar el clamor de los y las pobres, de los y
las olvidadas, de quienes esperan justicia y consuelo. Conságranos a tu misión,
Señor, como discípulos y discípulas del Reino, como sembradoras de paz en cada
palabra, en cada gesto, en cada decisión que tomemos. AMÉN
PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.
Sagrada Familia de Nazaret. Ruega por nosotros.
Y nos cubrimos con la sangre de Cristo.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Que la paz del Señor reine siempre en nuestro hogar. AMÉN.
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