CALENDARIO
LITÚRGICO 2025 CICLO “A”.
SANTORAL:
Fiesta de la Conversión de San Pablo.
INVOCACIÓN INICIAL
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos,
líbranos Señor nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMEN
Espíritu Santo: Ven,
ilumina nuestras mentes, derrama tu sabiduría sobre cada una de nosotras y
nosotros, y enséñanos a comprender con profundidad los caminos del Evangelio. Danos
discernimiento para elegir siempre el bien, para escuchar tu voz en medio del
ruido, y para actuar con justicia, humildad y verdad. Haznos instrumentos de tu
amor, solidarios con nuestros hermanos y hermanas que sufren, y generosos con
los que tienen hambre de esperanza. Hoy nos comprometemos contigo, a vivir
guiados por tu luz, a servir con alegría, y a construir juntos el Reino de Dios
en cada gesto, palabra y acción. Espíritu Santo, haz de nosotros y nosotras una
comunidad ardiente en fe, unida en amor, y firme en la misión que Jesús nos
confió. AMÉN
ACTO PENITENCIAL
Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes
hermanos y hermanas, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y
omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa
María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos y
hermanas, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.
El Señor Todopoderoso, tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. AMÉN.
LECTURAS DEL DIA
Isaías 8,23b-9,3
En la Galilea de los gentiles el pueblo vio una luz
grande
En otro tiempo el Señor humilló el país de Zabulón y el
país de Neftalí; ahora ensalzará el camino del mar, al otro lado del Jordán, la
Galilea de los gentiles. El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz
grande; habitaban tierra de sombras, y una luz les brilló. Acreciste la
alegría, aumentaste el gozo; se gozan en tu presencia, como gozan al segar,
como se alegran al repartirse el botín. Porque la vara del opresor, y el yugo
de su carga, el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián. PALABRA
DE DIOS
Salmo responsorial: 26
R/ El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El
Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? R/
Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa
del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando
su templo. R/
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor. R/
1 Corintios 1,10-13.17
Poneos de acuerdo y no andéis divididos
Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.
poneos de acuerdo y no andéis divididos. Estad bien unidos con un mismo pensar
y sentir. Hermanos, me he enterado por los de Cloe que hay discordias entre
vosotros. Y por eso os hablo así, porque andáis divididos, diciendo. "Yo
soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Pedro, yo soy de Cristo." ¿Está
dividido Cristo? ¿Ha muerto Pablo en la cruz por vosotros? ¿Habéis sido
bautizados en nombre de Pablo? Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a
anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz
la cruz de Cristo. PALABRA DE DIOS
Mateo 4,12-23
Se estableció en Cafarnaún. Así se cumplió lo que había
dicho Isaías
Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se
retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago,
en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que habla dicho el
profeta Isaías. "País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al
otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en
tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de
muerte, una luz les brilló." Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo.
"Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos." Pasando junto
al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a
Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran
pescadores. Les dijo. "Venid y seguidme, y os haré pescadores de
hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando
adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que
estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó
también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría
toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino,
curando las enfermedades y dolencias del pueblo. PALABRA DEL SEÑOR
REFLEXIÓN DEL EVANGELIO
¿Qué dice el texto?
Jesús es la Luz que ha brillado en la tiniebla, que no ha
dejado de alumbrar a pesar de que ésta la haya rechazado. Ha sido enviada no ya
a la oscuridad de un pueblo deportado por su infidelidad, sino al corazón del
mismo hombre, donde se libran todas las libertades y esclavitudes, donde se
decide un destino feliz o truncado.
Por eso el Evangelio narra la elección de Jesús a los
discípulos. Gente corriente, sorprendida en su faenar cotidiano, e invitada
ante todo a un seguimiento, a una adhesión a la Persona de Jesús. Escucharán su
Palabra, convivirán con Él, y se harán testigos de esa alegría.
En nuestro entorno, encontramos continuamente personas
que sufren una honda oscuridad, con sufrimientos que casi ahogan el respiro de
la esperanza. Y Jesús sigue viniendo a todos nuestros exilios, al gran exilio
de la infelicidad en tantas formas, para anunciarnos una Luz y una Alegría que
nadie nos podrá quitar.
Jesús, con quien quiera seguirle, recorre nuestras
tierras, nuestros hogares, nuestras vidas, para proclamar el Evangelio del
Reino, curando las enfermedades y las dolencias. La historia culminada por
Jesús continúa con nosotros… si lo dejamos todo y le seguimos. Sí, somos
llamados a pertenecer a la gente que nos rodea, desde la pertenencia a Cristo,
a abrazarles en su oscuridad y su tristeza para comunicarles algo que es más
grande que nosotros, que no ha ideado nuestra mente ni han amasado nuestras manos:
el don de la Luz de Dios, el regalo de la alegría que no finge, la certeza de
la esperanza que no defrauda.
¿Qué me dice el Señor en el texto?
El Evangelio de este domingo relata los inicios de la
vida pública de Jesús en las ciudades y en los poblados de Galilea. Su misión
parte de una zona periférica, una zona despreciada por los judíos más
observantes, con motivo de la presencia en esa región de diversas poblaciones
extranjeras; por ello el profeta Isaías la indica como «Galilea de los gentiles.»
Galilea se asemeja al mundo de hoy: presencia simultánea
de diversas culturas, necesidad de confrontación y necesidad de encuentro.
También nosotros estamos inmersos cada día en una «Galilea de los gentiles», y
en este tipo de contexto podemos asustarnos y ceder a la tentación de construir
recintos para estar más seguros, más protegidos.
Jesús enseña que la Buena Noticia, que Él trae, no está
reservada a una parte de la humanidad, sino que se ha de comunicar a todos. Es
un feliz anuncio destinado a quienes lo esperan, pero también a quienes tal vez
ya no esperan nada y no tienen ni siquiera la fuerza de buscar y pedir.
Partiendo de Galilea, Jesús nos enseña que nadie está
excluido de la salvación de Dios, es más, que Dios prefiere partir de la
periferia, de los últimos, para alcanzar a todos. Cada cristiano y cada
comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos
invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a
llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio.»
Jesús para elegir a sus primeros discípulos se dirige a
las personas humildes y a las personas sencillas. Va a llamarles allí donde
trabajan, a orillas del lago: son pescadores. Les llama, y ellos le siguen,
inmediatamente. Dejan las redes y van con Él: su vida se convertirá en una
aventura extraordinaria y fascinante.
El Señor llama también hoy. El Señor pasa por los caminos
de nuestra vida cotidiana. Nos llama a ir con Él, a trabajar con Él por el
reino de Dios, en las «Galileas» de nuestros tiempos. Cada uno de vosotros
piense: el Señor pasa hoy, el Señor me mira, me está mirando. ¿Qué me dice el
Señor?
Si alguno de vosotros percibe que el Señor le dice
«sígueme» sea valiente, vaya con el Señor. El Señor jamás decepciona. Escuchad
en vuestro corazón si el Señor os llama a seguirle. Dejémonos alcanzar por su
mirada, por su voz, y sigámosle. «Para que la alegría del Evangelio llegue
hasta los confines de la tierra y ninguna periferia se prive de su luz.»
PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR
·
Decía
Jesús: Está cerca el Reino de Dios… ¿Lo veo, lo siento, lo percibo, lo intuyo?
·
¿Qué
Reino soy capaz de ver?
·
¿Vivo
con optimismo, con la exultante convicción de que el Reino sigue su marcha
ascendente y convergente en la historia?
PALABRA DEL PAPA FRANCISCO
“A ejemplo del Apóstol, también nosotros tenemos que
estar llenos de esperanza y de entusiasmo ante el futuro. La otra orilla está
al alcance de la mano, y Jesús atraviesa el río con nosotros. Él ha resucitado
de entre los muertos; desde entonces, las dificultades y sufrimientos que
padecemos son ocasiones que nos abren a un futuro nuevo, si nos adherimos a su
Persona.” Homilía de S.S. Francisco, 30 de noviembre de 2015.
CREDO DE LOS APOSTOLES
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del
cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue
concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado;
descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los
cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí ha
de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa
Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la
resurrección de los muertos y la vida eterna. AMÉN
OREMOS
AL SEÑOR JESÚS
Tú que pasaste junto al lago y llamaste a los primeros
discípulos, míranos hoy también a nosotros y nosotras, tu Iglesia peregrina, y
renueva en nuestro corazón la fuerza de tu Palabra que convoca, sana y envía. Haz
de tu Iglesia “primicia de la redención” para toda la humanidad: que sea hogar
abierto, mesa compartida, germen fecundo de ”unidad y esperanza” en medio de un
mundo herido que anhela tu luz. Te pedimos por todos los pastores que has
llamado a ser “pescadores de hombres”: que sepan reunir en torno a Ti a la
familia entera de tus hijos e hijas, y que su servicio humilde, su palabra
sincera y su ejemplo transparente conduzcan siempre hacia tu corazón. Acompaña,
Señor, a quienes atraviesan momentos de oscuridad, a los que sienten el peso
del dolor, la incertidumbre o la soledad. Que descubran en Ti la “luz que no se
apaga”, la fuerza para levantarse, y la alegría de ser testigos vivos de tu
poder que transforma y salva. Y a nosotros y nosotras, Señor, concédenos la
gracia de ser “constructoras de tu Reino”, según los dones que cada una ha
recibido de tu amor. Que nuestras manos siembren paz, nuestros labios anuncien tu Evangelio, y
nuestra vida entera sea respuesta fiel a tu llamada: “Ven y sígueme.” AMÉN
PROPOSITO DE HOY
A partir de hoy me ofreceré al Señor como soy y con lo
que tengo, poniéndome al servicio del Reino de Dios, como los discípulos, como
tantos cristianos en la Iglesia. AMÉN
ORACIÓN
POR LA PAZ, DESARROLLO Y DIGNIDAD GLOBAL DE LOS PUEBLOS
Señor Jesús, Dios de la Vida: Hoy elevamos nuestra voz
como comunidad creyente, comprometidos con la paz que nace del respeto, el
desarrollo que brota de la justicia, y la dignidad que refleja tu imagen en
cada ser humano. Haznos artesanos de reconciliación, y constructores de puentes
entre culturas, lenguas y naciones. Que no nos cansemos de tender la mano, de
escuchar el clamor de los pobres, y de defender la dignidad de quienes han sido
olvidadas. Danos sabiduría para transformar estructuras injustas, valentía para
denunciar la violencia y la exclusión, y ternura para acompañar los procesos de
sanación y esperanza. Que nuestro compromiso sea concreto: en el trabajo, en la
comunidad, en la educación, en cada gesto cotidiano que siembra fraternidad.
Señor, inspíranos a soñar con un mundo donde todos tengan pan, tierra y voz,
donde el desarrollo no excluya, y donde la paz sea fruto de la justicia. Nos
consagramos hoy a esta misión, como discípulos del Reino, como hermanos y
hermanas de toda la humanidad, como sembradores de dignidad. AMÉN
ORACION
FINAL
Padre Celestial, Padre de la Misericordia:
Que por mediación de tu hijo Jesucristo nuestro Señor, la
intercesión de nuestra santa madre Virgen María, Reina de la paz, y la acción
del Espíritu Santo, concediste a San Oscar Romero la gracia de ser un pastor
ejemplar al servicio de la Iglesia; y en ella preferencialmente a los más
pobres y necesitados.
Has Señor que yo también sepa vivir conforme al Evangelio
de tu Hijo, y concédeme por la intercesión de San Oscar Romero el favor que te
pido... AMÉN.
PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.
Sagrada Familia de Nazaret. Ruega por nosotros.
Y nos cubrimos con la sangre de Cristo.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Que la paz del Señor reine siempre en nuestro hogar. AMÉN.
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