CALENDARIO LITÚRGICO 2026 CICLO “A”.
SANTORAL:
MARTIROLOGIO
Y EFEMÉRIDES LATINOAMERICANOS:
Mauricio Lefevre, misionero
oblato canadiense, asesinado durante un golpe de Estado en Bolivia (1971).
INVOCACIÓN INICIAL
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos,
líbranos Señor nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMEN
ACTO PENITENCIAL
Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes
hermanos y hermanas, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y
omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa
María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos y
hermanas, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.
El Señor Todopoderoso, tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. AMÉN.
LECTURAS DEL DIA
Ezequiel 37, 1-14
Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Les haré
salir de sus sepulcros, casa de Israel
En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí, y
su espíritu me trasladó y me colocó en medio de un campo lleno de huesos. Me
hizo dar vueltas en torno a ellos. Había una cantidad innumerable de huesos
sobre la superficie del campo y estaban completamente secos. Entonces el Señor
me preguntó: “Hijo de hombre, ¿podrán acaso revivir estos huesos?” Yo respondí:
“Señor, tú lo sabes”. Él me dijo: “Habla en mi nombre a estos huesos y diles: “Huesos
secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice el Señor Dios a estos huesos:
He aquí que yo les infundiré el espíritu y revivirán. Les pondré nervios, haré
que les brote carne, la cubriré de piel, les infundiré el espíritu y revivirán.
Entonces reconocerán que yo soy el Señor.” Yo pronuncié en nombre del Señor las
palabras que él me había ordenado, y mientras hablaba, se oyó un gran
estrépito, se produjo un terremoto y los huesos se juntaron unos con otros. Y
vi cómo les iban saliendo nervios y carne y cómo se cubrían de piel; pero no
tenían espíritu. Entonces me dijo el Señor: “Hijo de hombre, habla en mi nombre
al espíritu y dile: “Esto dice el Señor: Ven, espíritu, desde los cuatro
vientos y sopla sobre estos muertos, para que vuelvan a la vida.” Yo hablé en
nombre del Señor, como él me había ordenado. Vino sobre ellos el espíritu,
revivieron y se pusieron de pie. Era una multitud innumerable. El Señor me
dijo: “Hijo de hombre: Estos huesos son toda la casa de Israel, que ha dicho: “Nuestros
huesos están secos; pereció nuestra esperanza y estamos destrozados”. Por eso,
habla en mi nombre y diles: “Esto dice el Señor: Pueblo mío, yo mismo abriré
sus sepulcros, los haré salir de ellos y los conduciré de nuevo a la tierra de
Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo mío, ustedes
dirán que yo soy el Señor. Entonces les infundiré mi espíritu, los estableceré
en su tierra y sabrán que yo, el Señor, lo dije y lo cumplí.” PALABRA DE
DIOS
Salmo 106, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9
R/ Demos gracias a Dios, porque nos ama.
Que lo confiesen los redimidos por el Señor, los que él
rescató de la mano del enemigo, los que reunió de todos los países: de norte y
sur, de oriente y occidente. R/
Andaban errantes por un desierto solitario, no
encontraban el camino de ningún poblado; sufrían hambre y sed, se les iba
agotando la vida. R/
Pero gritaron al Señor en su angustia, y los arrancó de
la tribulación. Los guio por un camino derecho, para que llegaran a un poblado.
R/
Demos gracias a Dios porque nos ama, por las maravillas
que hace con los hombres. El calmó la sed de los sedientos, y a los hambrientos
los llenó de bienes. R/
Aclamación antes del Evangelio (Salmo 24, 4. 5)
R. Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad de tu doctrina.
R. Aleluya.
Mateo 22, 34-40
Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti
mismo
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que
Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos,
que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es
el mandamiento más grande de la ley?” Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu
Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más
grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste:
Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda
la ley y los profetas.” PALABRA DEL SEÑOR
REFLEXIÓN DEL
EVANGELIO
La primera realidad que ha de golpear la conciencia de
quien escucha el mensaje de Jesús, en el relato del Evangelio de hoy, es que
Dios es amor. Esta revelación contundente que hace Jesús a los suyos cambiará
la lógica no solo de entender a Dios, sino también las relaciones humanas. Por
eso para entrar en la lógica y en la propuesta de vida que hace Jesús… es
necesario, obligatorio e indispensable amar. Esto no tiene vuelta de hoja. Toda
la propuesta de Jesús es una invitación al creyente a llegar a ser como Dios.
Ello no significa que el creyente lo tiene todo en las propias manos, sino que
el creyente coloca todo en las manos de los demás, en las manos del mismo Padre
y en las manos de los hermanos para hacer de este mundo una experiencia repleta
de humanidad y de vida abundante. A Dios solo lo podemos experimentar en el
corazón. Amar es tener al hermano y a la hermana en el propio corazón. Esa es
la novedad de ser cristiano.
PREGUNTAS
PARA REFLEXIONAR
·
¿Es
amar a Dios una decisión que involucra toda mi capacidad de amar, pensar y
actuar?
·
¿Considero
que mi amor por el prójimo es la medida de mi amor a Dios?
PALABRA DEL PAPA FRANCISCO
“El Evangelio de hoy nos recuerda que toda la Ley divina
se resume en el amor a Dios y al prójimo. El evangelista Mateo, cuenta que
algunos fariseos se pusieron de acuerdo para poner a Jesús a una prueba. Uno de
ellos, un doctor de la Ley le dirigió esta pregunta: “¿Maestro, en la Ley cual
es el gran mandamiento?'. Jesús citando el Libro del Deuteronomio respondió:
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu
mente. Este es el grande y primer mandamiento.” Y podría haberse detenido aquí.
En cambio, Jesús añade algo que no había sido solicitado por el doctor de la
ley: Dice de hecho: “El segundo, después, es similar a este: Amarás a tu
prójimo como a ti mismo.” Tampoco este segundo mandamiento es inventado por
Jesús, pero lo toma del Libro del Levítico. La novedad consiste justamente en
poner juntos estos dos mandamientos --el amor de Dios y el amor por el
prójimo-- revelando que estos son inseparables y complementarios, son dos caras
de una misma medalla. No se puede amar a Dios sin amar al prójimo, y no se
puede amar al prójimo sin amar a Dios.” (S.S. Francisco, Ángelus, 26 de octubre de 2014, en Santa
Marta).
CREDO DE LOS APOSTOLES
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del
cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue
concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado;
descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los
cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí ha
de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa
Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la
resurrección de los muertos y la vida eterna. AMÉN
OREMOS
AL SEÑOR
Señor, ayúdame a amarte sin reservas, entregándote mi
corazón, mis pensamientos y mis fuerzas. Dame la gracia de ver a mi prójimo con
tus ojos, especialmente a aquellos y aquellas que me cuesta trabajo amar. Que
mi vida entera sea un reflejo de tu amor. Amén
PROPOSITO DE HOY
A partir de hoy dedicaré un momento de oración dando
gracias por cada día de vida. Amén
ORACIÓN
POR LA PAZ MUNDIAL
Señor Dios de la vida,
hoy nos presentamos ante Ti con un corazón dispuesto a comprometernos
con la paz que nace de tu amor. Haznos respetuosas del derecho justo,
defensoras de la dignidad de cada persona y de cada pueblo, y capaces de
reconocer en cada hermano y hermana tu imagen sagrada que nunca se borra. Con
tu Espíritu, haznos artesanas y artesanos del perdón, constructoras de lazos
entre culturas y naciones, y sembradoras de diálogo donde otros y otras levantan
muros. Que nunca dejemos de escuchar el clamor de los y las pobres, de los y
las olvidadas, de quienes esperan justicia y consuelo. Danos sabiduría,
discernimiento y entendimiento para transformar estructuras injustas, denunciar
la violencia y la exclusión, y acompañar con ternura los procesos de
reconciliación y esperanza. Que tu luz nos guíe para trabajar por un mundo
donde todas las personas tengan pan, tierra y libertad, donde el desarrollo no
abandone a nadie, y donde la paz sea fruto de la equidad. Conságranos a tu
misión, Señor, como discípulos y discípulas del Reino, como sembradoras de paz
en cada palabra, en cada gesto, en cada decisión que tomemos. Amén
PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.
Sagrada Familia de Nazaret. Ruega por nosotros.
Y nos cubrimos con la sangre de Cristo.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Que la paz del Señor reine siempre en nuestro hogar. AMÉN.
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Si ya no desea recibir las LECTURAS DEL DIA, envíe un correo a betio.gonzalez@gmail.com con la palabra SUSPENDER en la sección de tema (subject).


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