jueves, 20 de agosto de 2026

LA PALABRA DEL SEÑOR: 25ª semana de tiempo ordinario. Viernes 25 de Septiembre de 2026

CALENDARIO LITÚRGICO 2026 CICLO “A”.

SANTORAL:

San Carlos de Sezze, Franciscano (1670).


 

 

 














INVOCACIÓN INICIAL

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMEN

Espíritu Santo, fuente de luz y sabiduría, hoy nos presentamos ante Ti con el corazón abierto. Ilumina nuestras mentes, derrama tu claridad sobre cada uno y cada una de nosotras, y haznos capaces de comprender tu voluntad con humildad y alegría. Danos discernimiento para elegir siempre los caminos del Señor, y entendimiento para reconocer lo que conduce a la vida, a la justicia y a la paz. Haznos solidarias y solidarios con quienes sufren, cercanas a quienes cargan dolores invisibles, y generosas con quienes tienen hambre de esperanza. Haz de nuestra comunidad un pueblo rebosante de fe, unido en el amor, y firme en la misión que Jesús nos confió. AMÉN

ACTO PENITENCIAL

Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos y hermanas, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos y hermanas, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.

El Señor Todopoderoso, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. AMÉN.

LECTURAS DEL DIA

Eclesiastés (Qohelet) 3, 1-11

Todas las tareas bajo el sol tienen su sazón

Hay un tiempo para cada cosa y todo lo que hacemos bajo el sol tiene su tiempo. Hay un tiempo para nacer y otro para morir; uno para plantar y otro para arrancar lo plantado. Hay un tiempo para matar y otro para curar; uno para destruir y otro para edificar. Hay un tiempo para llorar y otro para reír; uno para gemir y otro para bailar. Hay un tiempo para lanzar piedras y otro para recogerlas; uno para abrazarse y otro para separarse. Hay un tiempo para ganar y otro para perder; uno para retener y otro para desechar. Hay un tiempo para rasgar y otro para coser; uno para callar y otro para hablar. Hay un tiempo para amar y otro para odiar; uno para hacer la guerra y otro para hacer la paz. ¿Qué provecho saca el que se afana en su trabajo? He observado todas las tareas que Dios ha encomendado a los hombres para que en ellas se ocupen. Todo lo ha hecho Dios a su debido tiempo y le ha dado el mundo al hombre para que reflexione sobre él; pero el hombre no puede abarcar las obras de Dios desde el principio hasta el fin. PALABRA DE DIOS

Salmo 143, 1a y 2abc. 3-4

R/ Bendito sea el Señor, mi fortaleza.

Bendito sea el Señor, mi roca firme; él adiestró mis manos y mis dedos para luchar en lides. R/

Él es mi amigo fiel, mi fortaleza, mi seguro escondite, escudo en que me amparo, el que los pueblos a mis plantas rinde. R/

Señor, ¿Qué tiene el hombre para que en él te fijes? ¿Qué hay en él de valor, para que así lo estimes? El hombre es como un soplo; sus días, como sombra que se extingue. R/

Aclamación antes del Evangelio (Marcos 10, 45)

Aleluya, aleluya.

Jesucristo vino a servir y a dar su vida por la salvación de todos.

Aleluya.

Lucas 9, 18-22

Tú eres el Mesías de Dios. El Hijo del hombre tiene que padecer mucho

Un día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?" Ellos contestaron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado." Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Respondió Pedro: "El Mesías de Dios." Entonces Jesús les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie. Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día.” PALABRA DEL SEÑOR

REFLEXIÓN DEL EVANGELIO

El Evangelio nos adentra hoy en la pregunta más importante, conocer la persona de Jesús, definir lo que significa en la propia vida y entrar así en un tiempo de salvación, el tiempo de Jesús “nuestro escudo y nuestro refugio”: nuestro Mesías, nos lo dice Pedro en su respuesta. ¡Sin Jesús la vida del mundo pierde el sentido, es el tiempo de morir y tiempo de guerra! Sin Él somos infelices “una sombra que pasa”, porque no nos incorporamos a su proyecto, pasan por nuestro lado los pobres y los necesitados y seguimos desapercibidos, pasa el Reino al lado, en el pobre y en el humilde y no lo vemos porque estamos concentrados en nuestros “chats” y “tweets interesantísimos” comunicados con el mundo entero pero incomunicados con el hermano de al lado. Que tengamos siempre los ojos bien abiertos para conocer el paso de Jesús: entre los pobres, en el hermano de al lado, en el dolor del que sufre, en la armonía y alegría de los que intentan caminar juntos acompañando las luchas sin futuro.

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR

·         ¿Sigo al Mesías que va a la cruz para liberar a su pueblo o al Jesús celestial que poco me compromete?

·         ¿A qué me invita Jesús en esta etapa de mi vida?

PALABRA DEL PAPA FRANCISCO

“En el Evangelio del día retrata en la forma de testigo valiente a Pedro, el que a la pregunta de Jesús a los apóstoles: «¿quién decís vosotros que soy yo?», afirma: «Tú eres el Cristo»[…]. Esta primera pregunta: ‘¿quién soy yo para vosotros, para ti? – a Pedro, solamente se entiende a lo largo de un camino, después de un largo camino, un camino de gracia y de pecado, un camino de discípulo. Jesús, a Pedro y a sus apósteles, no ha dicho ‘¡Conóceme!’ ha dicho ‘¡sígueme!’ Y este seguir a Jesús nos hace conocer a Jesús. Seguir a Jesús con nuestras virtudes, también con nuestros pecados, pero seguir siempre a Jesús. No es un estudio de cosas que es necesario, sino una vida de discípulo. Es necesario un encuentro cotidiano con el Señor, todos los días, con nuestras victorias y nuestras debilidades. Pero también es un camino que nosotros no podemos hacer solos. Y para ello es necesaria la intervención del Espíritu Santo. Conocer a Jesús es un don del Padre, es Él que nos hace conocer a Jesús; es un trabajo del Espíritu Santo, que es un gran trabajador. No es un sindicalista, es un gran trabajador y trabaja en nosotros siempre. Hace este trabajo de explicar el misterio de Jesús y de darnos este sentido de Cristo. Miramos a Jesús, a Pedro, a los apóstoles y sentimos en nuestro corazón esta pregunta: “¿quién soy yo para ti?” Y como discípulos pedimos al Padre que nos dé el conocimiento de Cristo en el Espíritu Santo, que nos explique este misterio.” (Homilía de S.S. Francisco, 20 de febrero de 2014, en Santa Marta).

CREDO DE LOS APOSTOLES

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos.

Al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. AMÉN

OREMOS AL SEÑOR JESÚS

Señor Jesús, gracias por preguntarme hoy quién soy yo para ti. Te confieso que muchas veces te veo solo como alguien lejano o un buen ejemplo. Ayúdame a conocerte de verdad. Pon tu verdad en mi corazón para que yo pueda decir con mi vida: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo." Dame valor para seguirte también en los momentos difíciles y confío en que tu amor es más fuerte que cualquier dolor. Amén

PROPOSITO DE HOY

A partir de hoy aceptaré cada pequeño sacrificio o dificultad sin enojo, ofreciéndolo por amor a Jesús. Amén

COMUNION ESPIRITUAL

 

ORACIÓN POR LA PAZ MUNDIAL

Señor Dios de la vida,  hoy nos presentamos ante Ti con un corazón dispuesto a comprometernos con la paz que nace de tu amor. Haznos respetuosas del derecho justo, defensoras de la dignidad de cada persona y de cada pueblo, y capaces de reconocer en cada hermano y hermana tu imagen sagrada que nunca se borra. Con tu Espíritu, haznos artesanas y artesanos del perdón, constructoras de lazos entre culturas y naciones, y sembradoras de diálogo donde otros y otras levantan muros. Que nunca dejemos de escuchar el clamor de los y las pobres, de los y las olvidadas, de quienes esperan justicia y consuelo. Conságranos a tu misión, Señor, como discípulos y discípulas del Reino, como sembradoras de paz en cada palabra, en cada gesto, en cada decisión que tomemos. Amén

PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.

Sagrada Familia de Nazaret. Ruega por nosotros.

Y nos cubrimos con la sangre de Cristo.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.

Que la paz del Señor reine siempre en nuestro hogar. AMÉN.

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Si ya no desea recibir las LECTURAS DEL DIA, envíe un correo a betio.gonzalez@gmail.com con la palabra SUSPENDER en la sección de tema (subject). 

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