CALENDARIO LITÚRGICO 2026 CICLO “A”.
SANTORAL:
Santa María Soledad Torres (1887).
MARTIROLOGIO
Y EFEMÉRIDES LATINOAMERICANOS:
Luis de Bolaños, misionero
franciscano, precursor de las reducciones indígenas, traductor del catecismo,
apóstol del pueblo guaraní (1629). Marta González de Baronetto y compañeros,
mártires de la fe y el servicio, Córdoba, Argentina (1976). Benito Hernández y
compañeros, indígenas, mártires de la lucha por la tierra en Hidalgo, México
(1983).
INVOCACIÓN INICIAL
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos,
líbranos Señor nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMEN
Ven Espíritu Santo,
envía tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don en tus dones
espléndido, luz que penetra las almas, fuente del mayor consuelo. Te adoro
humildemente, ilumíname, fortifícame, guíame, consuélame. Riega la tierra en
sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el
desierto, doma el espíritu indómito, guía al perdido fuera del sendero. Dame
valor en las pruebas, fe en las dudas y luz en la oscuridad. Que tu Palabra que
hoy escucharé penetre profundamente mi corazón y caiga en tierra fértil. AMÉN
ACTO PENITENCIAL
Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes
hermanos y hermanas, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y
omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa
María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos y
hermanas, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.
El Señor Todopoderoso, tenga misericordia de nosotros,
perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. AMÉN.
LECTURAS DEL DIA
Isaías 25, 6-10
El Señor preparará un festín, y enjugará las lágrimas de
todos los rostros
En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este
monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos; un banquete
con vinos exquisitos y manjares sustanciosos. Él arrancará en este monte el
velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las
naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas
de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así
lo ha dicho el Señor. En aquel día se dirá: "Aquí está nuestro Dios, de
quien esperábamos que nos salvara. Alegrémonos y gocemos con la salvación que
nos trae, porque la mano del Señor reposará en este monte.” PALABRA DE DIOS
Salmo 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6
R/ Habitaré en la casa del Señor toda la vida.
El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas
me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas.
R/
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el
sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú
estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis
adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes.
R/
Filipenses 4, 12-14. 19-20
Todo lo puedo en aquel que me conforta
Hermanos: Yo sé lo que es vivir en pobreza y también lo
que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a
pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a
aquel que me da fuerza. Sin embargo, han hecho bien ustedes en socorrerme,
cuando me vi en dificultades. Mi Dios, por su parte, con su infinita riqueza,
remediará con esplendidez todas las necesidades de ustedes, por medio de Cristo
Jesús. Gloria a Dios, nuestro Padre, por los siglos de los siglos. PALABRA
DE DIOS
Aclamación antes del Evangelio (Efesios 1, 17. 18)
R. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para que
podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
R. Aleluya.
Mateo 22, 1-14
A todos los que encontréis, convidadlos a la boda
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los
sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: "El Reino de los
cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo.
Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir. Envió
de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he
hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a
la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su
negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los
mataron. Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron
muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego les dijo a sus
criados: 'La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron
dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de
bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron
a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de
convidados. Cuando el rey entró a saludar a los convidados vio entre ellos a un
hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: 'Amigo, ¿cómo has
entrado aquí sin traje de fiesta?' Aquel hombre se quedó callado. Entonces el
rey dijo a los criados: 'Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las
tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación. Porque muchos son los
llamados y pocos los escogidos.” PALABRA DEL SEÑOR
REFLEXIÓN DEL EVANGELIO
El Salmo 22 y la epístola de Pablo a los cristianos de
Filipos ponen de relieve el cuidado y protección de Dios. El primero recurre a
las imágenes de pastor y anfitrión señalando el significado del “tú conmigo”
(v. 4) en el camino y en el descanso. Por su parte la epístola señala la
compañía divina en la vida del apóstol y la seguridad que ella se hará
extensiva a los cristianos de la comunidad.
El pasaje del Evangelio recurre a la misma imagen y
comparte el horizonte universalista. En él podemos distinguir dos partes. En la
primera, se presenta el Reino de Dios con ayuda de las acciones de un rey que
quiere celebrar la boda de su hijo. Los símbolos de autoridad están
expresamente seleccionados ya que esta sección, que tiene lugar en Jerusalén,
gira en torno de la autoridad de Jesús.
Para la celebración el rey envía a sus “sirvientes”, en
dos oportunidades, a notificar a los que han sido previamente invitados que el
banquete está pronto. La reacción es de una violencia creciente. Ante este
fracaso, el rey ordena a los sirvientes de extender la invitación a la gente
que está “al extremo de la calle” sin distinción de comportamiento ético, ya
que entran al banquete “malos y buenos” (v. 10). La invitación ahora surte
efecto ya que la sala se llena de invitados. Se trata de una llamada universal
que supera todas las diferencias humanas y que reúne a todos en un mismo
banquete.
Esta perspectiva universal, aunque ocasionada por el
rechazo de los invitados, va mucho más allá de lo que puede, en el rey, motivar
ese rechazo. Se trata de una voluntad salvífica sin límites que aprovecha un
momento de hostilidad para manifestarse. Los vv. 11-14 cambian bruscamente la
perspectiva: viene la segunda parte. Aquí se trata de un caso particular de la
participación al banquete. El ámbito universal continúa estando presente, pero
se subraya la reacción de uno de los comensales.
El cambio de perspectiva toma su punto de partida en la
entrada del rey en la sala del banquete. Con esa entrada se señala un
acontecimiento decisivo, un juicio que se opera en cada uno de los invitados. Haber
entrado no da derecho automático a permanecer. Para participar plenamente al
banquete es necesario haber aceptado el “vestido de fiesta”, el don de la fe.
Uno de los presentes, aunque también llamado, no ha endosado el ropaje
adecuado, no ha sido capaz del compromiso ético que acompaña a la llamada.
La mudez ante la pregunta del rey, indica la ineficacia
de la llamada en tal convidado y motiva la sentencia condenatoria que el rey
pronuncia en un juicio instantáneo y decisivo que lo arroja a las tinieblas
exteriores, donde reinan el llanto y el rechinar de dientes (v. 13). La
tristeza ante Israel por no haber aceptado la invitación puede transferirse a
los miembros de la comunidad eclesial que no sean capaces de las exigencias que
dimanan de la fiesta. Este destino reservado a los miembros “mudos” de la
comunidad, incapaces de producir fruto coherente con su confesión de fe,
pretende hacer un llamado concreto a cada uno de los integrantes comunitarios a
tomar en serio la invitación que en principio han aceptado.
La advertencia se hace más urgente gracias a la mención
del mayor número de los llamados que de los escogidos (v. 14) que no busca
determinar número sino fundamentar la seriedad con que se debe tomar la
decisión frente al Reino. El banquete del Reino es un don gratuito de Dios,
pero exige que cada persona sea capaz de aceptar la invitación que se le dirige
y, llevar una vida coherente con el significado de la invitación. Sólo con esas
dos actitudes es posible mantenerse en el ámbito de la gracia divina que,
aunque ilimitada, jamás avasalla la libertad humana.
PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR
·
Dios
nos invita a todos a asistir al banquete de la fiesta de su Reino. ¿Estoy
dispuesta a aceptar esa invitación, a acogerla sin prejuicios ni condiciones, y
a colaborar para que todos y todas participen en ese banquete que nos prepara
Dios nuestro Padre?
·
¿En qué
Dios creemos, en el Dios de los castigos o en el que busca nuestro gozo y
nuestra alegría, nuestra vida por encima y más allá de la muerte?
PALABRA DEL PAPA FRANCISCO
"Dichosos los invitados al banquete de bodas del
Cordero." Dice "bodas" porque Jesús es el esposo de la Iglesia-
esta invitación nos llama a experimentar la íntima unión con Cristo, fuente de
alegría y de santidad. Es una invitación que alegra y juntos empuja hacia un
examen de conciencia iluminado por la fe. Si por una parte, de hecho, vemos la
distancia que nos separa de la santidad de Cristo, por la otra creemos que su
Sangre viene "esparcida para la remisión de los pecados". Todos
nosotros fuimos perdonados en el bautismo y todos nosotros somos perdonados o
seremos perdonados cada vez que nos acercamos al sacramento de la penitencia. Y
no os olvidéis: Jesús perdona siempre. Jesús no se cansa de perdonar. Somos
nosotros los que nos cansamos de pedir perdón.” (Homilía de S.S. Francisco).
PROFESIÓN DE FE.
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de
la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa
María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está
sentado a la derecha del Padre. Creo en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia
católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la
resurrección de la carne y en la vida eterna. Esta es nuestra fe. Esta es la fe
de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar en Jesucristo, nuestro Señor. AMÉN
OREMOS
AL SEÑOR
Señor, te doy gracias porque tu puerta siempre está
abierta y tu mesa dispuesta para nosotros y nosotras, a pesar de nuestras
faltas o de que no lo merezcamos. Te pedimos perdón por las veces que hemos
rechazado tu invitación por priorizar nuestros propios intereses, comodidades o
negocios. Te imploramos la gracia de vestir el "traje de fiesta", es
decir, un corazón limpio, dispuestos a vivir el amor y la caridad que Tú esperas
de tus hijos. Amén
PROPOSITO DE HOY
A partir de hoy revisaré qué distracciones o apego a mis
ocupaciones me apartan de responder con prontitud al llamado de Dios en mi día
a día. Amén
Creo,
Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Pero como ahora no
puedo recibirte sacramentado, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como
si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas
que jamás me aparte de Ti.
ORACIÓN POR LA PAZ MUNDIAL
Señor, hoy nos unimos en una sola voz para pedirte por
el mundo. Te rogamos que toques los corazones de los líderes de las naciones y
de todos aquellos que tienen el poder de decidir. Concédeles la sabiduría para
elegir el diálogo por encima de la fuerza y la reconciliación por encima de la
venganza. Lleva consuelo a quienes sufren las consecuencias de la guerra, el
odio y la división. Que tu luz disipe la oscuridad del egoísmo y de la
violencia, y que el respeto mutuo sea la base sobre la que construyamos el
futuro. Haz que todos y todas seamos verdaderos instrumentos de paz. Que
sepamos sembrar comprensión en nuestras familias, comunidades y entornos,
recordando siempre que la paz verdadera comienza en el corazón de cada persona.
AMÉN
PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.
Sagrada Familia de Nazaret. Ruega por nosotros.
Y nos cubrimos con la sangre de Cristo.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Que la paz del Señor reine siempre en nuestro hogar. AMÉN.
_________________________________________________
Si ya no desea recibir las LECTURAS DEL DIA, envíe un
correo a betio.gonzalez@gmail.com con la palabra SUSPENDER en la sección de
tema (subject).

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Su comentario está siendo moderado para beneficio de todos los lectores.