viernes, 3 de octubre de 2025

LA PALABRA DEL SEÑOR: 33ª semana de tiempo ordinario. Martes 18 de Noviembre de 2025

CALENDARIO LITÚRGICO 2025 CICLO “C”.

SANTORAL:

Dedicación de la Basílica de San Pedro y San Pablo.

Santa Rosa Filipina Duchesne (1852).

 MARTIROLOGIO Y EFEMÉRIDES LATINOAMERICANOS:

Gil Tablada, mártir por oponerse a la acaparación de tierra, La Cruz, Costa Rica (1970).


 





ORACIÓN PREPARATORIA

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN

Espíritu Santo, fuente de luz, amor y verdad, ven a mi mente y a mi corazón en este nuevo día. Ilumina mi entendimiento para que pueda comprender la Palabra de Dios y acogerla con humildad y alegría. Dame discernimiento para reconocer tu voz entre tantas otras, para elegir siempre el camino que conduce a la vida, y para actuar con rectitud, compasión y fe. Concédeme sabiduría, no la del mundo, sino la que viene de lo alto, para llevar el mensaje de nuestro Señor Jesús a mi propio corazón y al de mis hermanos y hermanas. Hazme instrumento de tu paz, testigo de tu amor, y sembrador de esperanza. Espíritu de Dios, guía mis palabras, mis pensamientos y mis acciones, para que todo en mí refleje la luz de Cristo. AMÉN

ACTO PENITENCIAL

Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos y hermanas, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos y hermanas, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.

El Señor Todopoderoso, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. AMÉN.

LECTURAS DEL DIA

2 Macabeos 6,18-31

Legaré un noble ejemplo, para que aprendan a arrostrar voluntariamente la muerte por amor a nuestra Ley

En aquellos días, a Eleazar, uno de los principales escribas, hombre de edad avanzada y semblante muy digno, le abrían la boca a la fuerza para que comiera carne de cerdo. Pero él, prefiriendo una muerte honrosa a una vida de infamia, escupió la carne y avanzó voluntariamente al suplicio, como deben hacer los que son constantes en rechazar manjares prohibidos, aun a costa de la vida. Los que presidían aquel sacrificio ilegal, viejos amigos de Eleazar, lo llevaron aparte y le propusieron que hiciera traer carne permitida, preparada por él mismo, y que la comiera, haciendo como que comía carne del sacrificio ordenado por el rey, para que así se librara de la muerte y, dada su antigua amistad, lo tratasen con consideración. Pero él, adoptando una actitud cortés, digna de sus años, de su noble ancianidad, de sus canas honradas e ilustres, de su conducta intachable desde niño y, sobre todo, digna de la Ley santa dada por Dios, respondió todo seguido: "¡Enviadme al sepulcro! Que no es digno de mi edad ese engaño. Van a creer muchos jóvenes que Eleazar, a los noventa años, ha apostatado, y, si miento por un poco de vida que me queda, se van a extraviar con mi mal ejemplo. Eso sería manchar e infamar mi vejez. Y, aunque de momento me librase del castigo de los hombres, no escaparía de la mano del Omnipotente, ni vivo ni muerto. Si muero ahora como un valiente, me mostraré digno de mis años y legaré a los jóvenes un noble ejemplo, para que aprendan a arrostrar voluntariamente una muerte noble por amor a nuestra santa y venerable Ley." Dicho esto, se dirigió en seguida al suplicio. Los que lo llevaban, poco antes deferentes con él, se endurecieron, considerando insensatas las palabras que acababa de pronunciar. Él, a punto de morir a fuerza de golpes, dijo entre suspiros: "Bien sabe el Señor, que posee la santa sabiduría, que, pudiendo librarme de la muerte, aguanto en mi cuerpo los crueles dolores de la flagelación, y los sufro con gusto en mi alma por respeto a él." Así terminó su vida, dejando, no sólo a los jóvenes, sino a toda la nación, un ejemplo memorable de heroísmo y de virtud. PALABRA DE DIOS

Salmo responsorial: 3

R/ El Señor me sostiene.

Señor, cuántos son mis enemigos, cuántos se levantan contra mí; cuántos dicen de mí: "Ya no le protege Dios." R/

Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria, tú mantienes alta mi cabeza. Si grito invocando al Señor, él me escucha desde su monte santo. R/

Puedo acostarme y dormir y despertar: el Señor me sostiene. No temeré al pueblo innumerable que acampa a mi alrededor. R/

Lucas 19,1-10

El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido

En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió en una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: "Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa." Él bajó en seguida y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: "Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador." Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor: "Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más." Jesús le contestó: "Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido." PALABRA DEL SEÑOR

COMENTARIO

Si dejamos resonar el Evangelio de hoy en nuestro interior podemos percibir la llamada que nos hace a detenernos, a descubrir el paso de Jesús que cambia la vida entera, y nos invita a descubrirlo en tantos rostros, situaciones e historias de vidas conocidas y anónimas con las que nos cruzamos y que están necesitadas de un gesto humano, de una radical transformación de sus maneras de pensar, actuar y decidir. La experiencia de encuentro con Jesús, su iniciativa de ir al corazón de la persona exige de la persona misma, hacerse sujeta de la restauración de la propia vida. Toda experiencia con Jesús implica reconocerlo y reconocernos. Reconocimiento, que como Zaqueo, pasa ineludiblemente por el empobrecido, al que se le ha robado su dignidad. Pidamos al Señor no perder de vista que detrás de un ser humano, sea cual sea su condición, hay una historia, que es evocación, advenimiento y éxodo y con la cual hemos de crear lazos de sanación y promuevan humanización.

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR

·         ¿Cuál es mi actitud para con los y las pecadoras?

·         ¿Tengo en consideración que yo también soy tan pecadora como todos y todas?

PALABRA DEL PAPA FRANCISCO

“Y Jesús se detuvo, no pasó de largo precipitadamente, lo miró sin prisa, lo miró con paz. Lo miró con ojos de misericordia; lo miró como nadie lo había mirado antes. Y esa mirada abrió su corazón, lo hizo libre, lo sanó, le dio una esperanza, una nueva vida como a Zaqueo, a Bartimeo, a María Magdalena, a Pedro y también a cada uno de nosotros. Aunque no nos atrevemos a levantar los ojos al Señor, Él siempre nos mira primero. Es nuestra historia personal; al igual que muchos otros, cada uno de nosotros puede decir: yo también soy un pecador en el que Jesús puso su mirada. Los invito, que hoy en sus casas, o en la iglesia, cuando estén tranquilos, solos, hagan un momento de silencio para recordar con gratitud y alegría aquellas circunstancias, aquel momento en que la mirada misericordiosa de Dios se posó en nuestra vida. Su amor nos precede, su mirada se adelanta a nuestra necesidad. Él sabe ver más allá de las apariencias, más allá del pecado, más allá del fracaso o de la indignidad. Sabe ver más allá de la categoría social a la que podemos pertenecer. Él ve más allá de todo eso. Él ve esa dignidad de hijo, que todos tenemos, tal vez ensuciada por el pecado, pero siempre presente en el fondo de nuestra alma. Es nuestra dignidad de hijo. Él ha venido precisamente a buscar a todos aquellos que se sienten indignos de Dios, indignos de los demás. Dejémonos mirar por Jesús, dejemos que su mirada recorra nuestras calles, dejemos que su mirada nos devuelva la alegría, la esperanza, el gozo de la vida.” (Homilía de S.S. Francisco, 21 de septiembre de 2015).

CREDO DE LOS APOSTOLES

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos.

Al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. AMÉN

DIALOGO ESPIRITUAL

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Señor Jesús: Como Zaqueo, hoy quiero subir al árbol de mi deseo, para verte, para encontrarte, para dejarme mirar por Ti. Tú no pasas de largo, Tú me llamas por mi nombre, y me dices con ternura: “Hoy quiero quedarme en tu casa”. Por eso, Señor, me comprometo a abrirte las puertas de mi corazón, aún las más escondidas, las que guardan heridas, temores o secretos. No quiero esconderme más, quiero que entres en cada rincón de mi vida y la llenes con tu luz. Gracias por venir a mi hogar, por no juzgarme, por amarme tal como soy, por traerme la salvación y la alegría. Hoy te recibo con gozo, y me comprometo a vivir como hija de la promesa, a reparar lo que he dañado, a compartir lo que tengo, y a caminar contigo cada día. Haz de mi casa un lugar de encuentro, de reconciliación, de esperanza. Haz de mi vida un testimonio de tu misericordia. Hoy comienza algo nuevo, porque Tú has venido a quedarte. AMÉN

PROPOSITO

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación:

A partir de hoy le abriré al Señor Jesús todas las puertas de mi vida y corazón, aún las más escondidas de mi persona y le daré las gracias por venir a mi hogar. AMÉN

COMUNION ESPIRITUAL

 

ORACIÓN POR LA PAZ MUNDIAL

Señor Jesús, que eres el Príncipe de la Paz, te pedimos que bendigas a todos los pueblos y naciones, y que la paz de tu Reino se extienda por toda la tierra. Que el odio y la violencia sean vencidos por tu amor y tu misericordia, y que la justicia, la armonía y la reconciliación prevalezcan en cada corazón y en cada lugar. Infunde en nosotros y nosotras el deseo de construir puentes de diálogo y comprensión, de superar las diferencias y de buscar la unidad en la diversidad. Ayúdanos a ser instrumentos de tu paz, llevando tu amor a aquellos y aquellas que más lo necesitan, y a construir un mundo donde todos y todas puedan vivir en paz y prosperidad. AMÉN

ORACION FINAL

Padre Celestial, Padre de la Misericordia:

Que por mediación de tu hijo Jesucristo nuestro Señor, la intercesión de nuestra santa madre Virgen María, Reina de la paz, y la acción del Espíritu Santo, concediste a San Oscar Romero la gracia de ser un pastor ejemplar al servicio de la Iglesia; y en ella preferencialmente a los más pobres y necesitados.

Has Señor que yo también sepa vivir conforme al Evangelio de tu Hijo, y concédeme por la intercesión de San Oscar Romero el favor que te pido... AMÉN.

PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.

Sagrada Familia de Nazaret. Ruega por nosotros.

Y nos cubrimos con la sangre de Cristo.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.

Que la paz del Señor reine siempre en nuestro hogar. AMÉN

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Si ya no desea recibir las LECTURAS DEL DIA, envíe un correo a betio.gonzalez@gmail.com con la palabra SUSPENDER en la sección de tema (subject). 

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