sábado, 6 de diciembre de 2025

LA PALABRA DEL SEÑOR: 1ª semana de tiempo ordinario. Lunes 12 de Enero de 2026


CALENDARIO LITÚRGICO 2025 CICLO “A”.

SANTORAL:

San Arcadio de Mauritania, mártir (305).

Santa Margarita Bourgeoys, fundadora (1700).

 


 

 















INVOCACIÓN INICIAL

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMEN

Espíritu Santo: Ven, ilumina nuestras mentes, derrama tu sabiduría sobre cada una de nosotras y nosotros, y enséñanos a comprender con profundidad los caminos del Evangelio. Danos discernimiento para elegir siempre el bien, para escuchar tu voz en medio del ruido, y para actuar con justicia, humildad y verdad. Haznos instrumentos de tu amor, solidarios con nuestros hermanos y hermanas que sufren, y generosos con los que tienen hambre de esperanza. Hoy nos comprometemos contigo, a vivir guiados por tu luz, a servir con alegría, y a construir juntos el Reino de Dios en cada gesto, palabra y acción. Espíritu Santo, haz de nosotros y nosotras una comunidad ardiente en fe, unida en amor, y firmes en la misión que Jesús nos confió. AMÉN

ACTO PENITENCIAL

Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos y hermanas, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos y hermanas, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.

El Señor Todopoderoso, tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. AMÉN.

LECTURAS DEL DIA

1 Samuel 1, 1-8

Su rival insultaba a Ana, porque el Señor la había hecho estéril

Había un hombre sufita oriundo de Ramá, en la serranía de Efraím, llamado Elcaná, hijo de Yeroján, hijo de Elihú, hijo de Toju, hijo de Suf, efraimita. Tenía dos mujeres: una se llamaba Ana y la otra Fenina; Fenina tenía hijos, y Ana no los tenía. Aquel hombre solía subir todos los años desde su pueblo para adorar y ofrecer sacrificios al Señor de los ejércitos en Siló, donde estaban de sacerdotes del Señor los dos hijos de Elí, Jofní y Finés. Llegado el día de ofrecer el sacrificio, repartía raciones a su mujer Fenina para sus hijos e hijas, mientras que a Ana le daba sólo una ración; y eso que la quería, pero el Señor la había hecho estéril. Su rival la insultaba, ensañándose con ella para mortificarla, porque el Señor la había hecho estéril. Así hacía año tras año; siempre que subían al templo del Señor, solía insultarla así. Una vez Ana lloraba y no comía. Y Elcaná, su marido, le dijo: "Ana, ¿por qué lloras y no comes?, ¿por qué te afliges? ¿No te valgo yo más que diez hijos?" PALABRA DE DIOS

Salmo responsorial: 115

R/ Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.

¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre. R/

Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo. Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre, Señor. R/

Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo; en el atrio de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén. R/

Marcos 1, 14-20

Convertíos y creed en la Buena Noticia

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios; convertíos y creed la Buena Noticia." Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: "Venid conmigo y os haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo del Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él. PALABRA DEL SEÑOR

REFLEXIÓN DEL EVANGELIO

Un comienzo cargado de urgencias. Resulta bello empezar el año nuevo con el comienzo de la aventura evangelizadora de Jesús en Galilea. Un Jesús que responde a los signos de los tiempos, en este caso el arresto de Juan el Bautista, para iniciar su proyecto del reino. Lo primero para Jesús es anunciar buenas noticias sobre Dios a este mundo violento que mete presos a los profetas. El tiempo ya se ha cumplido. No hay que esperar más. Urge comunicar la buena noticia sobre Dios y su designio de ternura sobre los sufrientes de la historia. Los sueños dormidos del pueblo explotado de Galilea resucitan con este mensaje de esperanza. Dios mismo quiere reinar. Lo primero que hace Jesús, después de este gozoso anuncio, es iniciar un movimiento de discípulos que abandonen su anterior manera de vivir para hacerlos pescadores de hombres, para sacar a los hombres y mujeres del mar de la injusticia y el sufrimiento hacia playas tranquilas. De esta manera Jesús inicia ese movimiento para vivir con Él y para construir el reino en el día a día. Nos va escogiendo de dos en dos para experimentar que el mensaje es comunitario. Hoy nos sigue llamando por nuestro nombre y nos invita a esta aventura maravillosa de anunciar la revolución de la ternura de Dios Padre.

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR

·         El Evangelio nos interpela:¿Tenemos signos externos, palpables, concretos de que nuestra vida va en serio en la línea del Reino, en el camino del seguimiento?

·         ¿Puedo retroceder y encontrar los pasos que me guiaron a desear un encuentro más cercano con el Señor?

PALABRA DEL PAPA FRANCISCO

“El Apóstol Andrés, con su hermano Pedro, al llamado de Jesús, no dudaron ni un instante en dejarlo todo y seguirlo: «Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron». También aquí nos asombra el entusiasmo de los Apóstoles que, atraídos de tal manera por Cristo, se sienten capaces de emprender cualquier cosa y de atreverse, con Él, a todo. Cada uno en su corazón puede preguntarse sobre su relación personal con Jesús, y examinar lo que ya ha aceptado –o tal vez rechazado– para poder responder a su llamado a seguirlo más de cerca. El grito de los mensajeros resuena hoy más que nunca en nuestros oídos, sobre todo en tiempos difíciles; aquel grito que resuena por «toda la tierra […] y hasta los confines del orbe». Y resuena también hoy aquí, entre nosotros y nos invita a perseverar con entusiasmo en la misión, una misión que necesita de nuevos mensajeros, más numerosos todavía, más generosos, más alegres, más santos. Todos y cada uno de nosotros estamos llamados a ser este mensajero que nuestro hermano, de cualquier etnia, religión y cultura, espera a menudo sin saberlo. En efecto, ¿cómo podrá este hermano –se pregunta san Pablo– creer en Cristo si no oye ni se le anuncia la Palabra?” (Homilía de S.S. Francisco, 30 de noviembre de 2015).

CREDO DE LOS APOSTOLES

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos.

Al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. AMÉN

OREMOS AL SEÑOR JESÚS

Tú anunciaste la Buena Nueva del Reino y llamaste a tus primeros discípulos a seguirte. Hoy, al escuchar tu voz, renovamos nuestro bautismo y nuestra decisión de caminar tras de Ti. Haz que todos los bautizados y bautizadas se sientan continuamente llamadas a la conversión, a alimentar su fe en Ti,  y a anunciar en todo lugar la alegría de seguirte. Que los hombres y mujeres, a quienes nunca dejas de llamar, mantengan siempre el impulso de la oración, el coraje para dar testimonio, y la dulzura que atrae al encuentro contigo a quienes han sido confiadas a su ministerio pastoral. Te pedimos también por los gobernantes de cada nación: que busquen la estabilidad social, la reconciliación entre los pueblos, y que sus decisiones estén iluminadas por la justicia, la paz y la dignidad de cada persona. Espíritu Santo, fortalece nuestra respuesta generosa, para que, como los primeros discípulos, dejemos nuestras seguridades y sigamos a Jesús, con alegría, valentía y esperanza. AMÉN

PROPOSITO DE HOY

A partir de hoy me comprometo a hacer presente a Jesús en todo lo que haga. AMÉN

COMUNION ESPIRITUAL

 

ORACIÓN POR LA PAZ, DESARROLLO Y DIGNIDAD GLOBAL DE LOS PUEBLOS

Señor Jesús, Dios de la Vida: Hoy elevamos nuestra voz como comunidad creyente, comprometidos con la paz que nace del respeto, el desarrollo que brota de la justicia, y la dignidad que refleja tu imagen en cada ser humano. Haznos artesanos de reconciliación, y constructores de puentes entre culturas, lenguas y naciones. Que no nos cansemos de tender la mano, de escuchar el clamor de los pobres, y de defender la dignidad de quienes han sido olvidadas. Danos sabiduría para transformar estructuras injustas, valentía para denunciar la violencia y la exclusión, y ternura para acompañar los procesos de sanación y esperanza. Que nuestro compromiso sea concreto: en el trabajo, en la comunidad, en la educación, en cada gesto cotidiano que siembra fraternidad. Señor, inspíranos a soñar con un mundo donde todos tengan pan, tierra y voz, donde el desarrollo no excluya, y donde la paz sea fruto de la justicia. Nos consagramos hoy a esta misión, como discípulos del Reino, como hermanos y hermanas de toda la humanidad, como sembradores de dignidad. AMÉN

ORACION FINAL

Padre Celestial, Padre de la Misericordia:

Que por mediación de tu hijo Jesucristo nuestro Señor, la intercesión de nuestra santa madre Virgen María, Reina de la paz, y la acción del Espíritu Santo, concediste a San Oscar Romero la gracia de ser un pastor ejemplar al servicio de la Iglesia; y en ella preferencialmente a los más pobres y necesitados.

Has Señor que yo también sepa vivir conforme al Evangelio de tu Hijo, y concédeme por la intercesión de San Oscar Romero el favor que te pido... AMÉN.

PADRE NUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.

Sagrada Familia de Nazaret. Ruega por nosotros.

Y nos cubrimos con la sangre de Cristo.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.

Que la paz del Señor reine siempre en nuestro hogar. AMÉN.

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Si ya no desea recibir las LECTURAS DEL DIA, envíe un correo a betio.gonzalez@gmail.com con la palabra SUSPENDER en la sección de tema (subject). 

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